/ sábado 23 de enero de 2021

Covid-19 "noquea" al comercio: miradas sobre la cuesta de enero

Disminuye la actividad entre un 40 y 70% al iniciar el 2021, la cifra más alta en años, aseguran

Mazatlán, Sin.- Como nunca, la cuesta de enero no solo está pegando a las amas de casa con la escalada de precios en artículos de la canasta básica, sino también a comerciantes de abarrotes, ropa, souvenirs, muebles y electrodomésticos que sufren una disminución drástica en sus ventas de un 40 a un 70%, desde que empezó el año 2021.

La mayoría de los comerciantes atribuye este bajón como consecuencia de la pandemia del coronavirus, la cual, aseguran, no solo cobra vidas y demerita la salud pública, sino también está dando al traste con la actividad económica, pues años atrás las ventas disminuía apenas el 20 o 30% al arrancar el año, pero en este periodo descendió el doble o triple, según el rubro.

SITUACIÓN DIFÍCIL

Marco Antonio Pérez, comerciantes de artículos y ropa de playa, quien surte a negocios de Mazatlán, Tepic, Santiago, San Blas, Tecuala, Acaponeta, Ruiz, Tuxtla, Compostela, Zacualpan y Manzanillo, comenta que este mes de enero le bajaron las ventas hasta un 70%.

En tres años que trabaja como proveedor, refiere que es la primera vez que batalla tanto para colocar la mercancía, ya que años atrás la baja en las ventas era de apenas 20%.

“De plano sí bajó muchísimo las ventas, me acuerdo que otros años se acababan las vacaciones de diciembre y uno seguía trabajando como si fueran vacaciones, y ahora de plano, para mí, bajó como un 70%, en otros años bajaba un 20%, pero ahora sí bajó bastante”, expresó.

A diferencia de años anteriores, indicó que en este 2021 no pudo prepararse para enfrentar la cuesta de enero, con buenos volúmenes de mercancía, así que saca para subsistir, en espera de mejores tiempos.

Al igual que él, están sus proveedores, quienes lo están presionando hasta cierto punto para que les abone parte de la mercancía fiada, ya que también resienten la cuesta de enero al ver reducido sus ingresos.

Marco Antonio Pérez planea abrir nuevos mercados para vender sus artículos de playa, ya que las ventas están muy bajas. Foto: Juan Carlos Ramírez | El Sol de Mazatlán

“Hace una semana me habló un proveedor que tengo, y me dijo que no me olvidara de él, que le abonara, que ellos estaban en las mismas, que no vendían nada en este mes, nos entendimos; yo por mi parte, ayer me hizo un pedido uno de mis clientes, le pedí que me abonara para el domingo y me dijo que estaba bien, pero al pedirle un entre, me contestó que no y que mejor se va a esperar para no tener la mercancía atorada, le pedí poquito y no quiso porque están batallando para meter el producto”, apuntó.

La situación es tal que Antonio planea abrir nuevos mercados para obtener mayores ingresos, así que buscará extenderse hacia el norte, con miras de entrar en el comercio de Culiacán.

Comenta que para enfrentar este tipo de altibajos, como todo comerciante siempre tiene un “guardadito”, pero él en vez de acumular dinero lo invierte en mercancía y así siempre tiene para vender e irle sacando; sin embargo, en esta cuesta de enero, tampoco hay mercado para colocar los artículos de playa.

Si no fuera por la comercialización de unos shorts que le llegaron de bajo costo y la venta de cubrebocas, señala, la estaría pasando más mal en el inicio de año.

“Algo bueno tuvo que dejar la pandemia, apenas van dos veces que agarro esta mercancía y ya he vendido como 500 cubrebocas en esta semana, a través de unos clientes que tengo en Tecuala y Acoponeta, Nayarit”, indicó.

MUEBLEROS OPERAN AL 60%

Daniel Sánchez tiene 15 años de vendedor de muebles, ha trabajado para diferentes empresas, pero desde hace más de un año se independizó, actualmente atiende clientes tanto de la zona urbana como de la rural de Mazatlán y municipios circunvecinos.

En su caso, señala que las ventas le bajaron un 40% con respecto a meses anteriores, recuerda que otros años disminuía la actividad entre un 20 y 30%.

“Con lo de la pandemia sí ha bajado más las ventas, el otro año sí estuvo mejor, en enero de otros años bajaba un 30% y operábamos al 70%, pero este año fue más bajo, casi el doble, sigue habiendo ventas variadas, pero la gente compra solo lo más necesario, colchones y roperos es lo que más se vende”.

Puedes leer: Llegan lobos californianos a la bahía mazatleca

Foto: Cortesía │Clúster de la Industria Mueblera en Sinaloa

Daniel asegura que desde que reiniciaron las actividades no esenciales tras la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus, hay semanas buenas y malas; no obstante, en enero se dio el bajón como consecuencia de la cuesta de enero.

Dijo que las ganancias que se obtuvieron en noviembre y diciembre del año pasado, les permitirá resistir hasta marzo, cuando se espera repunten de nuevo las ventas.

Los meses con más movimiento para el comercio de muebles, agregó, son abril y mayo, en el primer semestre, y noviembre y diciembre, al cerrar el año. De ahí tiene que salir para sobrellevar los periodos bajos de venta.

Lo que vendiste más o menos en noviembre y diciembre, con eso sobrellevas el negocio hasta el mes de febrero, ya que empieza a repuntar un poquito más hasta febrero o marzoSánchez


Alfredo Cárdenas dice que la cuesta de enero de este año es más fuerte que la de años anteriores. Foto: Juan Carlos Ramírez | El Sol de Mazatlán

LA GENTE SE LIMITA

También los abarroteros batallan en estas fechas para vender sus productos, entre ellos Alfredo Cárdenas, quien opera desde hace 7 años una tienda en la colonia Salvador Allende, y que en este año registró un descenso del 40% en las ventas.

“Sí se ha sentido más la cuesta de enero que otros años, pero todo lo podemos atribuir a la pandemia, nos ha bajado como un 40% de lo que estábamos vendiendo, vendemos como un 60% de lo que vendíamos antes, comparado con meses pasados, ahorita sentimos más en enero, y todavía febrero lo vamos a sentir”, añadió.

Asegura que después de gastar más de lo que se gana en diciembre, con los festejos de Navidad y Año Nuevo, la gente se limita y en enero solo compra lo necesario.

Si antes un cliente compraba medio kilo de huevos, ahora compra menos, si compraba 10 salchichas ahora se limita a unas 6, se limita a comprar porque tuvieron gastos en diciembreCárdenas

"La gente se endeuda por comprar el juguete y gastar en las fiestas, porque sí hubo fiestas aunque se haya prohibido”.

La manera en que se preparan los abarroteros, es que aprovechan las ventas y ganancias de cierre de año para adquirir mucha mercancía y así solventar las bajas ventas de enero.

“Como tenemos un incremento de ventas en noviembre y diciembre cuando llegan los aguinaldos, uno compra mercancía porque ya sabe que en este tiempo van a bajar las ventas, de esa forma se prepara uno, lo poquito que tuvimos de incremento y ganancia en este mes lo gastamos, si no, no come uno”, concluyó.






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Mazatlán, Sin.- Como nunca, la cuesta de enero no solo está pegando a las amas de casa con la escalada de precios en artículos de la canasta básica, sino también a comerciantes de abarrotes, ropa, souvenirs, muebles y electrodomésticos que sufren una disminución drástica en sus ventas de un 40 a un 70%, desde que empezó el año 2021.

La mayoría de los comerciantes atribuye este bajón como consecuencia de la pandemia del coronavirus, la cual, aseguran, no solo cobra vidas y demerita la salud pública, sino también está dando al traste con la actividad económica, pues años atrás las ventas disminuía apenas el 20 o 30% al arrancar el año, pero en este periodo descendió el doble o triple, según el rubro.

SITUACIÓN DIFÍCIL

Marco Antonio Pérez, comerciantes de artículos y ropa de playa, quien surte a negocios de Mazatlán, Tepic, Santiago, San Blas, Tecuala, Acaponeta, Ruiz, Tuxtla, Compostela, Zacualpan y Manzanillo, comenta que este mes de enero le bajaron las ventas hasta un 70%.

En tres años que trabaja como proveedor, refiere que es la primera vez que batalla tanto para colocar la mercancía, ya que años atrás la baja en las ventas era de apenas 20%.

“De plano sí bajó muchísimo las ventas, me acuerdo que otros años se acababan las vacaciones de diciembre y uno seguía trabajando como si fueran vacaciones, y ahora de plano, para mí, bajó como un 70%, en otros años bajaba un 20%, pero ahora sí bajó bastante”, expresó.

A diferencia de años anteriores, indicó que en este 2021 no pudo prepararse para enfrentar la cuesta de enero, con buenos volúmenes de mercancía, así que saca para subsistir, en espera de mejores tiempos.

Al igual que él, están sus proveedores, quienes lo están presionando hasta cierto punto para que les abone parte de la mercancía fiada, ya que también resienten la cuesta de enero al ver reducido sus ingresos.

Marco Antonio Pérez planea abrir nuevos mercados para vender sus artículos de playa, ya que las ventas están muy bajas. Foto: Juan Carlos Ramírez | El Sol de Mazatlán

“Hace una semana me habló un proveedor que tengo, y me dijo que no me olvidara de él, que le abonara, que ellos estaban en las mismas, que no vendían nada en este mes, nos entendimos; yo por mi parte, ayer me hizo un pedido uno de mis clientes, le pedí que me abonara para el domingo y me dijo que estaba bien, pero al pedirle un entre, me contestó que no y que mejor se va a esperar para no tener la mercancía atorada, le pedí poquito y no quiso porque están batallando para meter el producto”, apuntó.

La situación es tal que Antonio planea abrir nuevos mercados para obtener mayores ingresos, así que buscará extenderse hacia el norte, con miras de entrar en el comercio de Culiacán.

Comenta que para enfrentar este tipo de altibajos, como todo comerciante siempre tiene un “guardadito”, pero él en vez de acumular dinero lo invierte en mercancía y así siempre tiene para vender e irle sacando; sin embargo, en esta cuesta de enero, tampoco hay mercado para colocar los artículos de playa.

Si no fuera por la comercialización de unos shorts que le llegaron de bajo costo y la venta de cubrebocas, señala, la estaría pasando más mal en el inicio de año.

“Algo bueno tuvo que dejar la pandemia, apenas van dos veces que agarro esta mercancía y ya he vendido como 500 cubrebocas en esta semana, a través de unos clientes que tengo en Tecuala y Acoponeta, Nayarit”, indicó.

MUEBLEROS OPERAN AL 60%

Daniel Sánchez tiene 15 años de vendedor de muebles, ha trabajado para diferentes empresas, pero desde hace más de un año se independizó, actualmente atiende clientes tanto de la zona urbana como de la rural de Mazatlán y municipios circunvecinos.

En su caso, señala que las ventas le bajaron un 40% con respecto a meses anteriores, recuerda que otros años disminuía la actividad entre un 20 y 30%.

“Con lo de la pandemia sí ha bajado más las ventas, el otro año sí estuvo mejor, en enero de otros años bajaba un 30% y operábamos al 70%, pero este año fue más bajo, casi el doble, sigue habiendo ventas variadas, pero la gente compra solo lo más necesario, colchones y roperos es lo que más se vende”.

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Foto: Cortesía │Clúster de la Industria Mueblera en Sinaloa

Daniel asegura que desde que reiniciaron las actividades no esenciales tras la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus, hay semanas buenas y malas; no obstante, en enero se dio el bajón como consecuencia de la cuesta de enero.

Dijo que las ganancias que se obtuvieron en noviembre y diciembre del año pasado, les permitirá resistir hasta marzo, cuando se espera repunten de nuevo las ventas.

Los meses con más movimiento para el comercio de muebles, agregó, son abril y mayo, en el primer semestre, y noviembre y diciembre, al cerrar el año. De ahí tiene que salir para sobrellevar los periodos bajos de venta.

Lo que vendiste más o menos en noviembre y diciembre, con eso sobrellevas el negocio hasta el mes de febrero, ya que empieza a repuntar un poquito más hasta febrero o marzoSánchez


Alfredo Cárdenas dice que la cuesta de enero de este año es más fuerte que la de años anteriores. Foto: Juan Carlos Ramírez | El Sol de Mazatlán

LA GENTE SE LIMITA

También los abarroteros batallan en estas fechas para vender sus productos, entre ellos Alfredo Cárdenas, quien opera desde hace 7 años una tienda en la colonia Salvador Allende, y que en este año registró un descenso del 40% en las ventas.

“Sí se ha sentido más la cuesta de enero que otros años, pero todo lo podemos atribuir a la pandemia, nos ha bajado como un 40% de lo que estábamos vendiendo, vendemos como un 60% de lo que vendíamos antes, comparado con meses pasados, ahorita sentimos más en enero, y todavía febrero lo vamos a sentir”, añadió.

Asegura que después de gastar más de lo que se gana en diciembre, con los festejos de Navidad y Año Nuevo, la gente se limita y en enero solo compra lo necesario.

Si antes un cliente compraba medio kilo de huevos, ahora compra menos, si compraba 10 salchichas ahora se limita a unas 6, se limita a comprar porque tuvieron gastos en diciembreCárdenas

"La gente se endeuda por comprar el juguete y gastar en las fiestas, porque sí hubo fiestas aunque se haya prohibido”.

La manera en que se preparan los abarroteros, es que aprovechan las ventas y ganancias de cierre de año para adquirir mucha mercancía y así solventar las bajas ventas de enero.

“Como tenemos un incremento de ventas en noviembre y diciembre cuando llegan los aguinaldos, uno compra mercancía porque ya sabe que en este tiempo van a bajar las ventas, de esa forma se prepara uno, lo poquito que tuvimos de incremento y ganancia en este mes lo gastamos, si no, no come uno”, concluyó.






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