/ miércoles 13 de octubre de 2021

Tres visitas al hilo

Pues nada, que, una vez terminado nuestro objetivo de investigación en Mazatlán, tratamos de aprovechar la recta y quedarnos un par de días más para turistear, pero la mentada Pamela cambió nuestros planes obligándonos a regresar a la capital para continuar con nuestro proyecto e inmediatamente terminar el primer paso: escribir. Ya habrá tiempo para regresar a la Perla del Pacífico, de hecho, ya tenemos fechas para el mes de noviembre, pero ahora sí, una vez concluida la primera etapa le daremos santo y seña de lo hecho hasta hoy y de los planes futuros, todo dedicado al futbol.

Y ahora, a otra cosa mariposa.

Desde luego que nos hemos dados tiempo no solo para ver los dos anteriores duelos de la selección nacional ante Canadá y Honduras, sino otros partidos de eliminatorias mundialistas rumbo a Qatar 2022 y nos disponemos esta noche a ver el último la trilogía del mes de octubre, cuando el Tricolor se enfrente a El Salvador en cancha ajena.

México ante los canadienses fue un desastre, el equipo del tata Martino, no perdió en el Azteca de puro milagro, así es que dadas las condiciones como se dio el encuentro no fue tan malo el empate, sin embargo, dejó otro más amargo sabor de boca por el simple hecho de que fue en el mismísimo estadio Azteca, arropado por la gente luego de muchos meses vacío. El equipo fue despedido con algo más que rechiflas, los aficionados enyerbados por la actuación lanzaron al silbatazo final el mentado grito considerado homofóbico, en abierta manifestación por su descontento. Por supuesto que esto último para nada lo aprobamos, bastaba y sobraba con la rechifla, esto si les llega sin duda a los jugadores, quienes salieron con la cabeza baja, porque sabían lo mal que habían jugado.

Nos quedó la impresión que la velocidad de los canadienses fue mucha pieza para la media cancha mexicana; Guardado y Herrera, le dejaron todo el trabajo de recuperación a Álvarez, no quiero decir que los dos primeros no hicieron el intento de cubrir bien sus espacios, lo que sucede es que ya no tienen la movilidad de antes, especialmente Guardado y atrás, por el centro tampoco tienen como principal virtud la velocidad.

En mi opinión muy personal, jugadores como Pineda y Romo, Rodríguez y Vega, tienen más condiciones para hacer mejor trabajo de ir y venir y ser un real apoyo para Álvarez para que la creatividad de Herrera, sin necesidad de moverse a un ritmo que ya no está igual que antes, pueda ser el creativo en media cancha.

Ciertamente, el equipo mejoró ante Honduras, el problema es que fallaron más goles de los que anotaron, ese juego debió terminar en despiadada goliza, pero sin duda cambió un poco el panorama con las modificaciones realizadas, me parece que la salida de Guardado fue fundamental porque la dinámica en media cancha fue otra.

Hoy, el equipo mexicano, encontrará, como siempre, un panorama hostil, ante un seleccionado salvadoreño que anda bastante mal, saben los centroamericanos que, para aspirar a continuar con la esperanza de un lugar a Qatar, dependerá de ganarle especialmente a México, lo que le dará una inyección de estamina para afrontar a los que están arribita de ellos.

Por cierto, los medios de comunicación y muchos aficionados se le fueron con todo en críticas a Funesmori, por su falta de gol con el tricolor, puede ser que, con justa razón, pero su efectividad no depende solo de estar ahí, sino que otros le pongan la pelota donde hace daño. Pues curiosamente, nadie se le ha ido a la yugular a Jiménez, quien como Funesmori, se vio en la necesidad en ambos juegos de dejar su zona, pelear balones y luego ubicarse en donde hace real daño. Es decir: el mecate no lo jalan parejo.

Nos vemos mañana

Pues nada, que, una vez terminado nuestro objetivo de investigación en Mazatlán, tratamos de aprovechar la recta y quedarnos un par de días más para turistear, pero la mentada Pamela cambió nuestros planes obligándonos a regresar a la capital para continuar con nuestro proyecto e inmediatamente terminar el primer paso: escribir. Ya habrá tiempo para regresar a la Perla del Pacífico, de hecho, ya tenemos fechas para el mes de noviembre, pero ahora sí, una vez concluida la primera etapa le daremos santo y seña de lo hecho hasta hoy y de los planes futuros, todo dedicado al futbol.

Y ahora, a otra cosa mariposa.

Desde luego que nos hemos dados tiempo no solo para ver los dos anteriores duelos de la selección nacional ante Canadá y Honduras, sino otros partidos de eliminatorias mundialistas rumbo a Qatar 2022 y nos disponemos esta noche a ver el último la trilogía del mes de octubre, cuando el Tricolor se enfrente a El Salvador en cancha ajena.

México ante los canadienses fue un desastre, el equipo del tata Martino, no perdió en el Azteca de puro milagro, así es que dadas las condiciones como se dio el encuentro no fue tan malo el empate, sin embargo, dejó otro más amargo sabor de boca por el simple hecho de que fue en el mismísimo estadio Azteca, arropado por la gente luego de muchos meses vacío. El equipo fue despedido con algo más que rechiflas, los aficionados enyerbados por la actuación lanzaron al silbatazo final el mentado grito considerado homofóbico, en abierta manifestación por su descontento. Por supuesto que esto último para nada lo aprobamos, bastaba y sobraba con la rechifla, esto si les llega sin duda a los jugadores, quienes salieron con la cabeza baja, porque sabían lo mal que habían jugado.

Nos quedó la impresión que la velocidad de los canadienses fue mucha pieza para la media cancha mexicana; Guardado y Herrera, le dejaron todo el trabajo de recuperación a Álvarez, no quiero decir que los dos primeros no hicieron el intento de cubrir bien sus espacios, lo que sucede es que ya no tienen la movilidad de antes, especialmente Guardado y atrás, por el centro tampoco tienen como principal virtud la velocidad.

En mi opinión muy personal, jugadores como Pineda y Romo, Rodríguez y Vega, tienen más condiciones para hacer mejor trabajo de ir y venir y ser un real apoyo para Álvarez para que la creatividad de Herrera, sin necesidad de moverse a un ritmo que ya no está igual que antes, pueda ser el creativo en media cancha.

Ciertamente, el equipo mejoró ante Honduras, el problema es que fallaron más goles de los que anotaron, ese juego debió terminar en despiadada goliza, pero sin duda cambió un poco el panorama con las modificaciones realizadas, me parece que la salida de Guardado fue fundamental porque la dinámica en media cancha fue otra.

Hoy, el equipo mexicano, encontrará, como siempre, un panorama hostil, ante un seleccionado salvadoreño que anda bastante mal, saben los centroamericanos que, para aspirar a continuar con la esperanza de un lugar a Qatar, dependerá de ganarle especialmente a México, lo que le dará una inyección de estamina para afrontar a los que están arribita de ellos.

Por cierto, los medios de comunicación y muchos aficionados se le fueron con todo en críticas a Funesmori, por su falta de gol con el tricolor, puede ser que, con justa razón, pero su efectividad no depende solo de estar ahí, sino que otros le pongan la pelota donde hace daño. Pues curiosamente, nadie se le ha ido a la yugular a Jiménez, quien como Funesmori, se vio en la necesidad en ambos juegos de dejar su zona, pelear balones y luego ubicarse en donde hace real daño. Es decir: el mecate no lo jalan parejo.

Nos vemos mañana

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