Historias del Sur: Los “churros” de doña Aurelia

Su pequeño y sencillo establecimiento se ha convertido en un sitio obligado a visitar para turistas en el municipio en dos décadas

Jesús López │ El Sol de Mazatlán

  · sábado 22 de agosto de 2020

No hay escuinapense que no haya acudido a disfrutar de un churro con ceviche de con doña Aurelia. Foto: Jesús López │ El Sol de Mazatlán

Escuinapa, Sin.- Permanecer en el gusto de los escuinapenses y turistas que visitan el municipio por más de 20 años no ha sido una casualidad, la calidad en el producto que ofrece es la bandera que da distinción a doña Aurelia, mujer trabajadora originaria de esta "perla camaronera", quien ha convertido en toda una tradición sus ceviches de sierra servidos en los conocidos como "duros" o “churros”.

Dispuesta a luchar por el porvenir de su familia, Aurelia Armas Farías tuvo que innovar en la idea de vender algo para poder ganar dinero, ya que no contaba con muchas opciones, ni suficientes recursos para invertir en una actividad que le asegurara comida en su mesa.

Una tabla de picar verduras y muchos sueños por delante fueron las herramientas de las que la señora se "agarró" para hacer realidad esta receta sureña.


La Pasita Lomis, un personaje que quedará siempre en la memoria de Escuinapa. Foto: Jesús López │ El Sol de Mazatlán


“Empecé a vender y la gente se empezó a acercar, poco a poco me conocían más personas, no sé qué pasó, pero a lo mejor les gustaron mucho, les puse mesas y mis plantas, para que el lugar se viera más bonito y pues con eso la gente estaba contenta”, relata.

Aurelia asegura que la mayor satisfacción que puede tener el día de hoy es lograr que sus clientes regresen, luego de la pandemia del Covid-19, hasta la fresca enramada de su negocio, ubicada a unos cuantos pasos del arroyo Buñigas, justo al cruzar el Malecón.

“Yo vendo todos los días, a menos que no encuentre la sierra como me gusta pues no vendo y si no hay, la busco hasta que encuentro, pero cada día voy a comprar las cosas, yo hago todo, desde exprimir los limones hasta hacer la salcita”.

Llena de orgullo, doña Aurelia agradece a todo aquel que la visita para probar sus antojitos y que además, los recomienda.

Emocionada, recuerda que la vida a veces se pone difícil, pero nunca imposible para quien tiene en mente superarse, pues ella, al igual que otros, pudo levantarse de las cenizas después de que su negocio se incendiara por completo en el año 2004.


Fueron momentos difíciles que pude superar con la ayuda de Dios, poco a poco comencé de nuevo después de eso Doña Aurelia


Foto: Cortesía │@brendita

Y ahora con la pandemia del Covid-19, también vivió meses muy complicados, pues no pudo abrir su puesto hasta que las autoridades lo autorizaron.

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Con todas las medidas preventivas, doña Aurelia sigue en pie de lucha. Aunque no vende igual que antes, espera que las cosas mejoren pronto para que la situación económica se componga no nada más para ella, sino para todos los escuinapenses.






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