/ sábado 10 de agosto de 2019

Leyendas escuinapenses: El pirata que se aparece en Teacapán

Cronista del municipio asegura que se trata de un marinero que falleció en un combate con la Marina de los Estados Unidos

Escuinapa.- Teacapán es un pequeño puerto que es reconocido por sus hermosas playas y su gastronomía basada en mariscos frescos, que lo convierten en la mayor atracción turística de Escuinapa.

Entre las historias que lo envuelven, destaca la aparición del espectro de un pirata, el cual según lo relatado por algunos pescadores mayores del lugar, se aparece en una zona de manglares del estero, donde se dice se encuentran enterrados sus restos.

Joaquín Hernández en su placa instalada en Teacapán en julio del 2018. Foto: cortesía.

Dicho pirata, quien porta una vestimenta negra, les pide a las personas que desentierren sus restos y lo lleven a sepultar a un panteón, y a cambio de esto les indicará dónde tiene enterrado un tesoro, el cual sería para quien le cumpla su petición.

Pese a que se dice que son varios pescadores a los que se les ha aparecido, nadie se ha atrevido a llevar a cabo la petición del pirata, por temor a que dicho tesoro, como en los cuentos de piratas, les traiga la mala suerte.

Las apariciones del pirata se han observado entre los manglares que rodean al pequeño puerto. Foto: Jesús López

Joaquín López Hernández, cronista del puerto, externó que esta historia ha sido pasada de generación en generación, lo cual puede tener un cierto porcentaje de realidad, ya que se cuenta que en Teacapán se registró la caída de un barco pirata, el cual fue abatido por una embarcación de la Marina de Estado Unidos, luego de que éste efectuara un robo en una Aduana ubicada en el puerto de Guaymas, así como a unos residentes norteamericanos.

Los restos de los piratas y algunos de los elementos de la Marina, quienes perdieron la vida en la batalla, se presume fueron sepultados entre la zona de manglares. Y el supuesto espectro, al que los pescadores le llaman “El Charrito”, es el capitán del barco pirata.

Encontraron el barco aquí, los gringos se metieron a querer sacarlo, no pudieron y lo quemaron, pero hubo una batalla y en esa batalla fallecieron Marinos y piratas; la batalla se registraría a las afueras de la salida del estero, en ese tiempo era la salida de un río, ahí está un lugar que le llaman la Laguna del Rico, en ese tiempo la laguna tenía más acceso y ahí se ‘encuevaron’ los piratas y en ese espacio el barco quedó enfrente y ahí lo atacaron los americanosJoaquín Hernández

“Según tengo entendido, los piratas que fallecieron en la batalla fueron enterrados ahí en ese espacio, ahí quedó un panteón, la gente creía que ese panteón era de aquí de Teacapán, pero no, ese panteón es de los piratas que murieron en esa batalla”.

Te puede interesar: Trabajo artesanal: Construye ‘un mundo’ con palillos de madera

El cronista asegura que esta historia tiene un sustento en la escuela naval estadounidense de Annapolis, en donde se tiene instalada una placa en conmemoración de un alumno que perdiera la vida en esa batalla, donde abatieron al barco del capitán pirata que han visto los pescadores.

Yo sabía que ahí había una placa, fui y está en la iglesia de la escuela naval, encontré muchas cosas además de la placa, pero lo importante es que comprueba que sí existió esa batalla, la placa conmemora la muerte de uno de sus alumnos insignes, porque el papá de él había sido un héroe de la guerra civil, y el hijo muere a efectos de las heridas que recibió

Joaquín Hernández

En el mes de julio del 2018, en el Malecón de Teacapán, el cronista develó una placa similar a la que se encuentra en la escuela naval de los Estados Unidos, la cual es en honor a Eison Jonathan M. Wainwrigth, quien falleció en Mazatlán en junio de 1870 después de las heridas que sufrió en la batalla en Teacapán.

De boca en boca, la leyenda llega a los oíos de todos los escuinapenses, y a la fecha no se ha sabido del valiente que haya ido a desenterrar el preciado tesoro.



Lee también↓

Escuinapa.- Teacapán es un pequeño puerto que es reconocido por sus hermosas playas y su gastronomía basada en mariscos frescos, que lo convierten en la mayor atracción turística de Escuinapa.

Entre las historias que lo envuelven, destaca la aparición del espectro de un pirata, el cual según lo relatado por algunos pescadores mayores del lugar, se aparece en una zona de manglares del estero, donde se dice se encuentran enterrados sus restos.

Joaquín Hernández en su placa instalada en Teacapán en julio del 2018. Foto: cortesía.

Dicho pirata, quien porta una vestimenta negra, les pide a las personas que desentierren sus restos y lo lleven a sepultar a un panteón, y a cambio de esto les indicará dónde tiene enterrado un tesoro, el cual sería para quien le cumpla su petición.

Pese a que se dice que son varios pescadores a los que se les ha aparecido, nadie se ha atrevido a llevar a cabo la petición del pirata, por temor a que dicho tesoro, como en los cuentos de piratas, les traiga la mala suerte.

Las apariciones del pirata se han observado entre los manglares que rodean al pequeño puerto. Foto: Jesús López

Joaquín López Hernández, cronista del puerto, externó que esta historia ha sido pasada de generación en generación, lo cual puede tener un cierto porcentaje de realidad, ya que se cuenta que en Teacapán se registró la caída de un barco pirata, el cual fue abatido por una embarcación de la Marina de Estado Unidos, luego de que éste efectuara un robo en una Aduana ubicada en el puerto de Guaymas, así como a unos residentes norteamericanos.

Los restos de los piratas y algunos de los elementos de la Marina, quienes perdieron la vida en la batalla, se presume fueron sepultados entre la zona de manglares. Y el supuesto espectro, al que los pescadores le llaman “El Charrito”, es el capitán del barco pirata.

Encontraron el barco aquí, los gringos se metieron a querer sacarlo, no pudieron y lo quemaron, pero hubo una batalla y en esa batalla fallecieron Marinos y piratas; la batalla se registraría a las afueras de la salida del estero, en ese tiempo era la salida de un río, ahí está un lugar que le llaman la Laguna del Rico, en ese tiempo la laguna tenía más acceso y ahí se ‘encuevaron’ los piratas y en ese espacio el barco quedó enfrente y ahí lo atacaron los americanosJoaquín Hernández

“Según tengo entendido, los piratas que fallecieron en la batalla fueron enterrados ahí en ese espacio, ahí quedó un panteón, la gente creía que ese panteón era de aquí de Teacapán, pero no, ese panteón es de los piratas que murieron en esa batalla”.

Te puede interesar: Trabajo artesanal: Construye ‘un mundo’ con palillos de madera

El cronista asegura que esta historia tiene un sustento en la escuela naval estadounidense de Annapolis, en donde se tiene instalada una placa en conmemoración de un alumno que perdiera la vida en esa batalla, donde abatieron al barco del capitán pirata que han visto los pescadores.

Yo sabía que ahí había una placa, fui y está en la iglesia de la escuela naval, encontré muchas cosas además de la placa, pero lo importante es que comprueba que sí existió esa batalla, la placa conmemora la muerte de uno de sus alumnos insignes, porque el papá de él había sido un héroe de la guerra civil, y el hijo muere a efectos de las heridas que recibió

Joaquín Hernández

En el mes de julio del 2018, en el Malecón de Teacapán, el cronista develó una placa similar a la que se encuentra en la escuela naval de los Estados Unidos, la cual es en honor a Eison Jonathan M. Wainwrigth, quien falleció en Mazatlán en junio de 1870 después de las heridas que sufrió en la batalla en Teacapán.

De boca en boca, la leyenda llega a los oíos de todos los escuinapenses, y a la fecha no se ha sabido del valiente que haya ido a desenterrar el preciado tesoro.



Lee también↓

Local

Habitantes de Jacarandas pierden todo a causa de las lluvias

Con impotencia en la mirada, Miriam recuerda cómo ‘Ivo’ entró a su hogar y se llevó todo lo que vio a su paso; lo único que agradece a Dios es no haber perdido a algún miembro de su familia

Local

Paredes llenas de historia en la primera cárcel de Mazatlán

Enclavada en las calles del Viejo Mazatlán, hace tres siglos fue albergue de delincuentes, hoy es una bodega de carpintería

Local

Una historia de enseñanza: Don Carlos Ambriz, el gitano que nunca leyó la mano

Maestro de teatro, docente y periodista, miles de aventuras han llenado sus días de experiencias y anécdotas, que bien podrían ser escritas en un libro o ser el guion de una película

Sociedad

En el olvido, hijos de mujeres asesinadas

Activistas ven necesario darles recursos económicos para hacer frente a sus requerimientos y garantizarles mejor calidad de vida

Deportes

Padre e hijo luchadores: La dinastía Relámpago continúa en Mazatlán

Con 25 años dentro de la lucha libre, Relámpago deja su legado en las manos de su hijo, quien hereda su nombre y la máscara

Local

Habitantes de Jacarandas pierden todo a causa de las lluvias

Con impotencia en la mirada, Miriam recuerda cómo ‘Ivo’ entró a su hogar y se llevó todo lo que vio a su paso; lo único que agradece a Dios es no haber perdido a algún miembro de su familia

Sociedad

Así era Nevith Condés Jaramillo, representante del "periodismo guache"

Tenía estudios de administración de empresas y un tiempo participó en el PRD, partido del cual se alejó cuando ocurrió aquello del Pacto por México

Local

Paredes llenas de historia en la primera cárcel de Mazatlán

Enclavada en las calles del Viejo Mazatlán, hace tres siglos fue albergue de delincuentes, hoy es una bodega de carpintería

Local

Doña María, una mujer con vocación de servicio: es camarista de un hotel desde hace 18 años

Entre barrer, trapear, limpiar baños y habitaciones, María Ángela Silva realiza un trabajo que es clave para el funcionamiento del sector hotelero