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Marcel Kittel consigue el póker en el Tour de Francia

El alemán Marcel Kittel (Quick Step) se convirtió en el auténtico “Tirano” del sprint en la presente edición del Tour de Francia al anotarse su cuarta victoria en una jornada tranquila, de transición, que no varió la general, con el británico Chris Froome al frente.

Kittel, de 29 años, abrillantó su maillot verde con absoluta superioridad, como corresponde al actual rey de las llegadas masivas, esta vez por delante de su compatriota John Degenkolb (Trek) y del holandés Dylan Groenewegen (Lotto Jumbo). Todos con un tiempo de 4:01’00’’, a una media de 44 por hora.

El alemán está en estado dulce. Logró la decimotercera etapa en el Tour, por los que supera las 12 de Erik Zabel. Y si logra otra etapa superará las cuatro de 2014. El gigante rubio está en estado de gracia, imbatible. En Bergerac, un “Tirano”.

Jornada de transición auténtica en la décima etapa, que atravesó Dordoña desde Perigueux y Bergerac a lo largo de 178 kilómetros. No hubo caídas ni incidente alguno tras el descanso. Los sprinters debían volver a escena y no faltaron a la cita.

Por contra, otra opción para los favoritos de declarar una tregua tras la batalla del pasado fin de semana. Había que restañar heridas y darle respiro al cuerpo. Todos los favoritos solo se quejaron del calor. El británico Froome cumplió con la ceremonia del líder un día más, y otro menor en espera de Pirineos.

Diferencias intactas en la general, posiblemente congelada hasta el jueves con la etapa de Peyragudes. Froome mantuvo los 18 segundos por delante del italiano Fabio Aru (Astana) y 51 respecto al francés Romain Bardet (Ag2r). Excedencia para los gallos hasta la cordillera pirenaica.
PARA HOY

EL Tour de Francia pone rumbo al sur, camino de Pau, la puerta de los Pirineos, meta de la undécima etapa, una jornada de llano prometida a un “sprint” masivo, uno de los últimos que quedan para los sprinters.

Son 203.5 kilómetros que comenzarán en Eymet y en los que apenas se empinará la carretera, terreno fácil para que los equipos de los más veloces puedan controlar la etapa y no dejarse sorprender por un fuga.

Los favoritos tendrá otra jornada relativamente cómoda.