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Canó, orgullo americano

Robinson Canó no estuvo entre los titulares, pero todavía es astro de primera magnitud. El dominicano pegó un cuadrangular en la décima entrada para romper un empate a una carrera y darle a la Liga Americana un triunfo de 2-1 en el 88º Juego de las Estrellas de las Grandes Ligas, que se llevó a cabo en el Marlins Park.

El dominicano puso fin a un encuentro que fue el undécimo en irse a extrainnings en la historia de este tipo de reunión de mediados de verano y el primero desde que el de 2008 en Nueva York se extendiera a 15 entradas.

Por este motivo, el camarero de Seattle fue elegido el Más Valioso del choque.

Lo irónico es que originalmente Canó estaba fuera de la celebración y sólo la lesión del segunda base de los Yankees, Starlin Castro, le abrió las puertas como suplente en la escuadra del joven circuito.

El inicio del encuentro estuvo dominado por el magnífico pitcheo de todos. Solamente en la quinta, Miguel Sanó sacó batazo para que Jonathan Schoop anotara la primera de la noche. Fue en la sexta cuando Yadier Molina empató todo con un cuadrangular.

Con paridad hasta la novena, todo se fue al sueño del aficionado, extrainnings.

Una verdadero misterio fue como Craig Kimbrel se entendió con Gary Sánchez. El de los Red Sox y el de los Yankees se entendieron a la perfección para retirar a sus oponentes. Fue en la décima, ante los envíos de Wade Davis -pitcher perdedor- que Canó se voló la barda. Los últimos tres outs fueron llegaron gracias a la labor de Andrew Miller.