/ sábado 21 de septiembre de 2019

La fiesta de la comprensión lectora: PLANEA 2019


Los invitados se encuentran: La fiesta comienza; puedes oír el feliz clamor

Samuel Taylor

Educación básica en Sinaloa está de fiesta: segundo lugar nacional en la evaluación PLANEA 2019, el Secretario de Educación Pública y Cultura del gobierno del Estado Juan Alfonso Mejía López está más que contento, con los logros obtenidos, de igual manera las mesas técnicas en secundaria, los supervisores, asesores técnicos pedagógico, los directores, los profesores y estudiantes que lograron superar los resultados obtenidos en PLANEA 2017. El examen PLANEA se aplica en la segunda semana del mes de junio cada dos años y evalúa el logro de aprendizaje esenciales en dos grandes campos de formación: Lenguaje y comunicación y Matemáticas.

En la gestión pedagógica del Dr. Juan Alfonso Mejía se apostó desde el ciclo escolar pasado por mejorar los resultados. La posición a nivel nacional Sinaloa estaba en las pasadas examinaciones entre los últimos sitios; para alcanzar esta meta era necesario involucrar en este examen no únicamente a los actores del proceso directo: director-profesor-alumnos, se buscó una estrategia para concientizar y comprometer a los padres de familia o tutores, realizándose reuniones sobre la importancia de este examen y del cómo podrían ellos desde casa involucrarse; partiendo de la necesidad básica que tiene todo padre sobre su hijo: el derecho y obligación de aprender. Así que se partió de los periodos de ocio o de receso por vacaciones: verano del 2018, diciembre 2018 y semana santa 2019; se proporcionó cuadernillos a los padres para que los alumnos de segundo grado que habían pasado al tercero de secundaria estudiaran desde casa, además se reforzó con plataforma digital para resolver exámenes y ejercicios tipo PLANEA. La estrategia “Rumbo a PLANEA 2019” a nivel estatal se llevó en las escuelas secundarias focalizadas o de bajo logro educativo en todo Sinaloa.

El diccionario Larousse nos dice que una fiesta es: “una reunión de personas para divertirse o celebrar algún acontecimiento” Y en esta ocasión en honor a la perspectiva de logro educativo que según desde PLANEA nuestro sistema educativo estatal ha alcanzado, cabría preguntarse desde el campo de formación en Lenguaje y Comunicación, es el campo de formación que conozco a profundidad, ¿Realmente nuestros estudiantes comprenden lo que leen? ¿Podemos levantar la copa y brindar?, ¿Podemos subir la música a todo volumen?, probablemente sí y felicitar a todos los involucrados, sin embargo; todavía tenemos alumnos que están rezago, por lo tanto, de nueva cuenta el menú del fomento, el hábito, la apropiación de lectura y la escritura como un acto cotidiano serán fundamentales para mantenernos en ese nivel nacional; entonces esta “fiesta o tertulia”, alberga tres perspectivas o niveles ideales de comprensión lectora que un joven que cursa el tercer grado de secundaria debería de manejar. Esos diversos grados de complejidad que parten desde un primer nivel básico: es recuperar información, el segundo nivel: poder plantear inferencias y conectar las ideas globales en un texto, el tercer nivel de comprensión requiere de una evaluación crítica del texto que el niño o joven lee y por ende el nivel más difícil de poder llegar en el camino de la comprensión lectora.

Sí un niño o joven, no entiendo o comprende una pregunta en una examen como PLANEA, o no sabe qué es lo que necesita resolver frente a un problema o lectura de gráfica, es ahí justo donde los niveles y procesos de comprensión lectora son relevantes y no únicamente para el campo de: lenguaje y comunicación sino también para la resolución de problemas matemáticos, por eso; la preocupación por plantear no únicamente estrategias que vayan más allá de someterlos a exámenes tipo PLANEA a los jóvenes; sino los maestros deben de conocer metodologías para implementar en el aula y ayudar a los jóvenes a la adquisición de los aprendizajes esperados por medio de la comprensión lectora.

Leer es distinto de comprender y en ambos procesos vienen implícitos la carga cultural, social de quien enfrenta la lectura de un texto. La lectura es un proceso más antiguo que la escritura, leemos la tierra, el clima, los sabores, los olores, los gestos, pero decodificar textos confiere procesos más complejos, requiere conocer el código y alfabetizarse. En la lectura el conocimiento previo de cada lector varía porque cada uno tiene diferentes experiencias vitales, el significado que construye es particular y parcialmente diferente de que elaborarían otras personas. Varios lectores no entienden exactamente lo mismo: cada uno aporta matices, connotaciones, concepciones y puntos de vista diferentes a las palabras. ¿Qué cosas pondrá adentro un niño, un joven al leer un texto, o al resolver un examen? Posiblemente; su conocimiento, su cultura, tradiciones, sistemas de creencias, un sistema social, un sistema económico y un sistema de conocimientos. Entonces cada lectura de textos y discursos cobrarán vida de manera distinta, en sociedades y contextos culturales diferentes, cada comunidad atesora un conocimientos; no sólo el aprendizaje de un códice o código como el lingüístico, sino que cobran vida por un sistema de valores que son heredados de generación en generación, algunos se van modificando conforme a la dinámica tecnológica y económica de las sociedades; es por ello que influye directamente no sólo en la forma en que percibimos nuestro mundo; sino del cómo leemos, del cómo comprendemos. En esta fiesta de la comprensión lectora no sólo intervienen procesos cognitivos, también: conocimiento, valores y contexto.

El examen PLANEA recapitula una diversidad de textos en los que se supone un joven está en contacto por medio del uso de uso de las prácticas sociales del lenguaje, un joven debe saber leer y comprender las informaciones emitidas en: carteles, mapas, diagramas, póster, cuentos, ensayos, guiones teatrales, publicidad, propaganda política, textos académicos, laborales, impresos, digitales, auditivos pero cada decodificación que realiza un niño o joven lleva nuestra marca, nuestro estilo y sentido de comprender el contexto al momento de inferir. Concluyó exponiendo que entender o comprender un texto; siempre será un regocijo, una tertulia; la fiesta de la comprensión lectora a la cual todo joven sinaloense alfabetizado debería estar invitado.




Los invitados se encuentran: La fiesta comienza; puedes oír el feliz clamor

Samuel Taylor

Educación básica en Sinaloa está de fiesta: segundo lugar nacional en la evaluación PLANEA 2019, el Secretario de Educación Pública y Cultura del gobierno del Estado Juan Alfonso Mejía López está más que contento, con los logros obtenidos, de igual manera las mesas técnicas en secundaria, los supervisores, asesores técnicos pedagógico, los directores, los profesores y estudiantes que lograron superar los resultados obtenidos en PLANEA 2017. El examen PLANEA se aplica en la segunda semana del mes de junio cada dos años y evalúa el logro de aprendizaje esenciales en dos grandes campos de formación: Lenguaje y comunicación y Matemáticas.

En la gestión pedagógica del Dr. Juan Alfonso Mejía se apostó desde el ciclo escolar pasado por mejorar los resultados. La posición a nivel nacional Sinaloa estaba en las pasadas examinaciones entre los últimos sitios; para alcanzar esta meta era necesario involucrar en este examen no únicamente a los actores del proceso directo: director-profesor-alumnos, se buscó una estrategia para concientizar y comprometer a los padres de familia o tutores, realizándose reuniones sobre la importancia de este examen y del cómo podrían ellos desde casa involucrarse; partiendo de la necesidad básica que tiene todo padre sobre su hijo: el derecho y obligación de aprender. Así que se partió de los periodos de ocio o de receso por vacaciones: verano del 2018, diciembre 2018 y semana santa 2019; se proporcionó cuadernillos a los padres para que los alumnos de segundo grado que habían pasado al tercero de secundaria estudiaran desde casa, además se reforzó con plataforma digital para resolver exámenes y ejercicios tipo PLANEA. La estrategia “Rumbo a PLANEA 2019” a nivel estatal se llevó en las escuelas secundarias focalizadas o de bajo logro educativo en todo Sinaloa.

El diccionario Larousse nos dice que una fiesta es: “una reunión de personas para divertirse o celebrar algún acontecimiento” Y en esta ocasión en honor a la perspectiva de logro educativo que según desde PLANEA nuestro sistema educativo estatal ha alcanzado, cabría preguntarse desde el campo de formación en Lenguaje y Comunicación, es el campo de formación que conozco a profundidad, ¿Realmente nuestros estudiantes comprenden lo que leen? ¿Podemos levantar la copa y brindar?, ¿Podemos subir la música a todo volumen?, probablemente sí y felicitar a todos los involucrados, sin embargo; todavía tenemos alumnos que están rezago, por lo tanto, de nueva cuenta el menú del fomento, el hábito, la apropiación de lectura y la escritura como un acto cotidiano serán fundamentales para mantenernos en ese nivel nacional; entonces esta “fiesta o tertulia”, alberga tres perspectivas o niveles ideales de comprensión lectora que un joven que cursa el tercer grado de secundaria debería de manejar. Esos diversos grados de complejidad que parten desde un primer nivel básico: es recuperar información, el segundo nivel: poder plantear inferencias y conectar las ideas globales en un texto, el tercer nivel de comprensión requiere de una evaluación crítica del texto que el niño o joven lee y por ende el nivel más difícil de poder llegar en el camino de la comprensión lectora.

Sí un niño o joven, no entiendo o comprende una pregunta en una examen como PLANEA, o no sabe qué es lo que necesita resolver frente a un problema o lectura de gráfica, es ahí justo donde los niveles y procesos de comprensión lectora son relevantes y no únicamente para el campo de: lenguaje y comunicación sino también para la resolución de problemas matemáticos, por eso; la preocupación por plantear no únicamente estrategias que vayan más allá de someterlos a exámenes tipo PLANEA a los jóvenes; sino los maestros deben de conocer metodologías para implementar en el aula y ayudar a los jóvenes a la adquisición de los aprendizajes esperados por medio de la comprensión lectora.

Leer es distinto de comprender y en ambos procesos vienen implícitos la carga cultural, social de quien enfrenta la lectura de un texto. La lectura es un proceso más antiguo que la escritura, leemos la tierra, el clima, los sabores, los olores, los gestos, pero decodificar textos confiere procesos más complejos, requiere conocer el código y alfabetizarse. En la lectura el conocimiento previo de cada lector varía porque cada uno tiene diferentes experiencias vitales, el significado que construye es particular y parcialmente diferente de que elaborarían otras personas. Varios lectores no entienden exactamente lo mismo: cada uno aporta matices, connotaciones, concepciones y puntos de vista diferentes a las palabras. ¿Qué cosas pondrá adentro un niño, un joven al leer un texto, o al resolver un examen? Posiblemente; su conocimiento, su cultura, tradiciones, sistemas de creencias, un sistema social, un sistema económico y un sistema de conocimientos. Entonces cada lectura de textos y discursos cobrarán vida de manera distinta, en sociedades y contextos culturales diferentes, cada comunidad atesora un conocimientos; no sólo el aprendizaje de un códice o código como el lingüístico, sino que cobran vida por un sistema de valores que son heredados de generación en generación, algunos se van modificando conforme a la dinámica tecnológica y económica de las sociedades; es por ello que influye directamente no sólo en la forma en que percibimos nuestro mundo; sino del cómo leemos, del cómo comprendemos. En esta fiesta de la comprensión lectora no sólo intervienen procesos cognitivos, también: conocimiento, valores y contexto.

El examen PLANEA recapitula una diversidad de textos en los que se supone un joven está en contacto por medio del uso de uso de las prácticas sociales del lenguaje, un joven debe saber leer y comprender las informaciones emitidas en: carteles, mapas, diagramas, póster, cuentos, ensayos, guiones teatrales, publicidad, propaganda política, textos académicos, laborales, impresos, digitales, auditivos pero cada decodificación que realiza un niño o joven lleva nuestra marca, nuestro estilo y sentido de comprender el contexto al momento de inferir. Concluyó exponiendo que entender o comprender un texto; siempre será un regocijo, una tertulia; la fiesta de la comprensión lectora a la cual todo joven sinaloense alfabetizado debería estar invitado.