/ sábado 27 de junio de 2020

¿Cómo regresaremos a clases?

“Si queremos educar a los niños de México para la libertad y democracia, debemos enseñarles, antes que nada, a ser verdaderamente libres y adquirir el arte de gobernarse a sí mismos, eliminando los procesos de mecanización y de ciega obediencia”

Jaime Torres Bodet

El inédito ciclo escolar 2019-2020 cerró desde la comodidad de nuestras casas consecuencia de las medidas sanitarias para contener la pandemia desatada por el COVID19. Llevó a reajustar al sistema educativo público. La forma tradicional de aprender se confabuló con los teléfonos inteligentes. La emergencia sanitaria ha dejado asomar las grandes desigualdades de accesibilidad a internet. Es increíble pensar que este tipo de servicio se ha vuelto básico para poder no únicamente estar conectados con el mundo; sino para otorgarle continuidad a la educación de los hijos desde el hogar.

Incertidumbre. Es la nueva palabra de moda en el argot de los diferentes niveles educativos que alberga el sistema público. Probablemente tengamos varios escenarios para responder a la pregunta ¿Cómo regresaremos a clases para el ciclo escolar 2020-2021? El primero sería con la modalidad aprendiendo desde casa, educando a distancia. El segundo probable, podría ser presencial de forma escalonada, esta forma se ha expuesto en diversas entrevistas con las autoridades educativas. La tercera visualización básicamente radica en donde casi todos regresarían exceptuando aquellos estudiantes, profesores y personal vulnerables ante los estragos de COVID. El cuarto probablemente menos factible hasta este mes de junio sería simplemente volver a la escuela.

La segunda pregunta en estos tiempos del coronavirus es: ¿Cuándo regresarían los niños, jóvenes y profesores a sus clases? Existe más certidumbre en este cuestionamiento. La secretaría Educación Pública a determinado una serie de fechas para este regreso en la Guía del Último Consejo Técnico Escolar. En cada oficio, circular emitida por nuestras autoridades escolares federales y estatales viene una leyenda sobre estar atentos, disponibles durante este receso de verano a la socialización de informaciones oficiales, disposiciones o nuevas acciones que emanan de la situación de emergencia.

A nivel federal, se determinó que el regreso a las actividades educativas para los profesores será del 20 al 31 de julio donde iniciarían este año escolar con la fase intensiva de los Consejos Técnicos con la advertencia que probablemente este regreso sea virtual. En los primero días de agosto se plantea sanear los edificios escolares. La vuelta a la escuela está programada para el diez de agosto. Arrancaría el ciclo con un reforzamiento o retroalimentación de los aprendizajes necesarios para el año que cursarán, esta actividad sería entre el diez y veintiocho de agosto. Todo ese mes, los jóvenes reprobados con alguna asignatura en secundaria podrán presentar sus exámenes extraordinarios y ponerse al corriente en materia académica. Más allá de las determinaciones de la SEP será necesario valorar en Sinaloa el clima sanitario o semáforo COVID; sí seguimos en color tinto probablemente se inaugurará desde casa el arranque de ciclo escolar.

La tercera pregunta valida sería ¿Estamos preparados para el regreso? De cualquiera de sus versiones: virtual o presencial. La semana pasada la Supervisión Escolar de Secundarias Técnicas de la Zona 05 dirigida por el profesor Alejandro Córdova convocó a diversas reuniones virtuales para recopilar sobre cómo fue la experiencia de aprender desde casa. Consideró necesario escuchar las anécdotas sobre las estrategias que resultaron exitosas a los docentes al momento de enseñar, cuáles fueron sus retos. Con los estudiantes la charla se enfocó del cómo aprendieron en esta nueva faceta, qué emociones experimentaron, qué les gustó, qué les gustaría que cambiara en dado caso de volver a la escuela como se cerró. Los padres también expresaron sus emociones, emitiendo una serie de recomendaciones en dado caso de regresar con una educación a distancia porque ellos son los que orientan, animan y presionan a sus hijos con la entrega de trabajos. Algunos padres externaron que algunas tareas llevaban más de tres horas para su concreción, haciendo una exhorto a los docentes para que fueran flexibles sobre los horarios para recibir trabajos, porque muchos jóvenes no tienen un celular personal, mucho menos una computadora en casa, el móvil del padre era utilizado por todos los hijos para que mandaran sus tareas. Los jóvenes expusieron que pudieron hacer entrega efectiva de sus trabajos por medio de Facebook, whatsapp. Los más avezados comentaron que les gusto utilizar la plataforma de classroom. Estas charlas emanaron una serie de propuestas a considerar para el regreso entre ellas que los profesores envíen actividades claras, sencillas y fáciles de realizar. Profesores, jóvenes y padres apelaron por una regulación o normas para el uso de grupos, enfocadas en el contenido que se comparte en los grupos de whatsapp y Facebook para ir haciendo responsables a los jóvenes como usuarios, enseñando que existen consecuencias de ser mensajes ofensivos o de otro tipo que perturbe la armonía o rompa el ritmo de trabajo o la finalidad para la fue creada un grupo escolar virtual.

Regresar a la escuela desde casa será menos accidentado que el pasado mes de abril, porque vivimos una pandemia interminable. Estamos buscando la manera de adaptarnos. Los profesores siempre están buscando vínculos, nuevas maneras de poder comunicarnos, canales para seguir enseñando. Admiro aquellos docentes de más de sesenta años, se están atreviendo a utilizar las plataformas, poco a poco le pierden el temor al ordenador, se plantean cómo sacar mejor utilidad a las redes sociales enfocándolas hacia lo académico. En esa indefinición sobre el futuro del regreso a las aulas, por lo tanto seguiremos en “modo incertidumbre”.

“Si queremos educar a los niños de México para la libertad y democracia, debemos enseñarles, antes que nada, a ser verdaderamente libres y adquirir el arte de gobernarse a sí mismos, eliminando los procesos de mecanización y de ciega obediencia”

Jaime Torres Bodet

El inédito ciclo escolar 2019-2020 cerró desde la comodidad de nuestras casas consecuencia de las medidas sanitarias para contener la pandemia desatada por el COVID19. Llevó a reajustar al sistema educativo público. La forma tradicional de aprender se confabuló con los teléfonos inteligentes. La emergencia sanitaria ha dejado asomar las grandes desigualdades de accesibilidad a internet. Es increíble pensar que este tipo de servicio se ha vuelto básico para poder no únicamente estar conectados con el mundo; sino para otorgarle continuidad a la educación de los hijos desde el hogar.

Incertidumbre. Es la nueva palabra de moda en el argot de los diferentes niveles educativos que alberga el sistema público. Probablemente tengamos varios escenarios para responder a la pregunta ¿Cómo regresaremos a clases para el ciclo escolar 2020-2021? El primero sería con la modalidad aprendiendo desde casa, educando a distancia. El segundo probable, podría ser presencial de forma escalonada, esta forma se ha expuesto en diversas entrevistas con las autoridades educativas. La tercera visualización básicamente radica en donde casi todos regresarían exceptuando aquellos estudiantes, profesores y personal vulnerables ante los estragos de COVID. El cuarto probablemente menos factible hasta este mes de junio sería simplemente volver a la escuela.

La segunda pregunta en estos tiempos del coronavirus es: ¿Cuándo regresarían los niños, jóvenes y profesores a sus clases? Existe más certidumbre en este cuestionamiento. La secretaría Educación Pública a determinado una serie de fechas para este regreso en la Guía del Último Consejo Técnico Escolar. En cada oficio, circular emitida por nuestras autoridades escolares federales y estatales viene una leyenda sobre estar atentos, disponibles durante este receso de verano a la socialización de informaciones oficiales, disposiciones o nuevas acciones que emanan de la situación de emergencia.

A nivel federal, se determinó que el regreso a las actividades educativas para los profesores será del 20 al 31 de julio donde iniciarían este año escolar con la fase intensiva de los Consejos Técnicos con la advertencia que probablemente este regreso sea virtual. En los primero días de agosto se plantea sanear los edificios escolares. La vuelta a la escuela está programada para el diez de agosto. Arrancaría el ciclo con un reforzamiento o retroalimentación de los aprendizajes necesarios para el año que cursarán, esta actividad sería entre el diez y veintiocho de agosto. Todo ese mes, los jóvenes reprobados con alguna asignatura en secundaria podrán presentar sus exámenes extraordinarios y ponerse al corriente en materia académica. Más allá de las determinaciones de la SEP será necesario valorar en Sinaloa el clima sanitario o semáforo COVID; sí seguimos en color tinto probablemente se inaugurará desde casa el arranque de ciclo escolar.

La tercera pregunta valida sería ¿Estamos preparados para el regreso? De cualquiera de sus versiones: virtual o presencial. La semana pasada la Supervisión Escolar de Secundarias Técnicas de la Zona 05 dirigida por el profesor Alejandro Córdova convocó a diversas reuniones virtuales para recopilar sobre cómo fue la experiencia de aprender desde casa. Consideró necesario escuchar las anécdotas sobre las estrategias que resultaron exitosas a los docentes al momento de enseñar, cuáles fueron sus retos. Con los estudiantes la charla se enfocó del cómo aprendieron en esta nueva faceta, qué emociones experimentaron, qué les gustó, qué les gustaría que cambiara en dado caso de volver a la escuela como se cerró. Los padres también expresaron sus emociones, emitiendo una serie de recomendaciones en dado caso de regresar con una educación a distancia porque ellos son los que orientan, animan y presionan a sus hijos con la entrega de trabajos. Algunos padres externaron que algunas tareas llevaban más de tres horas para su concreción, haciendo una exhorto a los docentes para que fueran flexibles sobre los horarios para recibir trabajos, porque muchos jóvenes no tienen un celular personal, mucho menos una computadora en casa, el móvil del padre era utilizado por todos los hijos para que mandaran sus tareas. Los jóvenes expusieron que pudieron hacer entrega efectiva de sus trabajos por medio de Facebook, whatsapp. Los más avezados comentaron que les gusto utilizar la plataforma de classroom. Estas charlas emanaron una serie de propuestas a considerar para el regreso entre ellas que los profesores envíen actividades claras, sencillas y fáciles de realizar. Profesores, jóvenes y padres apelaron por una regulación o normas para el uso de grupos, enfocadas en el contenido que se comparte en los grupos de whatsapp y Facebook para ir haciendo responsables a los jóvenes como usuarios, enseñando que existen consecuencias de ser mensajes ofensivos o de otro tipo que perturbe la armonía o rompa el ritmo de trabajo o la finalidad para la fue creada un grupo escolar virtual.

Regresar a la escuela desde casa será menos accidentado que el pasado mes de abril, porque vivimos una pandemia interminable. Estamos buscando la manera de adaptarnos. Los profesores siempre están buscando vínculos, nuevas maneras de poder comunicarnos, canales para seguir enseñando. Admiro aquellos docentes de más de sesenta años, se están atreviendo a utilizar las plataformas, poco a poco le pierden el temor al ordenador, se plantean cómo sacar mejor utilidad a las redes sociales enfocándolas hacia lo académico. En esa indefinición sobre el futuro del regreso a las aulas, por lo tanto seguiremos en “modo incertidumbre”.